La cuadrilla

nucleo

06/04/13

La cuadrilla es una institución social, no sé si sólo en el Norte o en toda España. Yo tengo la mía, que es un ente algo complejo. Esta es mi visión de este grupo tribal:

Existe un primer grupo, “El equipo A”, en donde,a la manera de un átomo, hay un “núcleo duro”, los componentes más antiguos y permanentes, en mi caso formado por Jaime y Paz (“marqueses deVallejo”), mi mujer Neri (“la decoradora local”) y mi cuñada Mamen (“la sociata”). Son amigos desde la infancia. Yo formo parte de este núcleo, aunque soy

más reciente, por casamiento, digamos que soy núcleo duro “político”. Siguiendo con el símil del átomo, Jaime, Paz, Neri y Mamen son los protones, y yo soy un neutrón (aporto algo de masa pero no mucha carga eléctrica).

Alrededor del núcleo circulan los electrones, pero no como una masa informe, no: hay diversas capas:

En la primera capa, cerca del núcleo, pululan, en pareja, como es habitual, dos electrones potentes: Celia (“la Regis”) y Miguel Angel (“Narci el farmaceútico”).electr 1

Hasta hace poco, en esta primera capa figuraba otra pareja, Carlos y Menchu.Carlos menchu

Como en el átomo, los electrones no están siempre en la misma capa, y estos dos parecen haber migrado a otra capa, no sabemos de momento a cuál, dejando sitio a otra pareja:

Humi (“la gordóloga”) y José Manuel (“el burgalés galletero”). Como son más recientes, no tengo fotos.

En una segunda capa de electrones, figura una pareja tan antigua como el núcleo: Roberto (“Tobalina artista frustrado, como yo”) y Estíbaliz (“la famosa enfermera”)equipo B

Esta pareja se mantiene algo alejada del núcleo de este grupo (“el Equipo A”); forma sin embargo, por mor de su rancio abolengo, otro átomo o grupo, “el Equipo B”:equipo b1

Este equipo B está formado por los marqueses y esta pareja. Así como el equipo A se reúne habitualmente los viernes a cenar y copas y los sábados a jugar a golf, el equipo B suele reunirse preferentemente los sábados a cenar. Sin embargo, de vez en cuando, esta pareja, Roberto y Estíbaliz, participa de las actividades del Equipo A (por eso figuran en una capa del átomo A). Es algo complicado, sí, sobre todo para los de Letras.

electr 3

En una tercera capa de electrones figuran dos parejas, Marian (“la Rosel”) y Agustín (“famoso cortador de jamón”) y por otra parte Moisés y Mamen Delpón (“los estanqueros”), que se reúnen con menos frecuencia.

Por último, un recuerdo (¿bueno, malo, regular…?) para los que nos han dejado (no es que se hayan muerto) y vagan

por el vacío espacio inerestelar…

Sin título-2

Esta cuadrilla o Equipo A se reúne con dos objetivos fundamentales:

1.COMER Y BEBER . Son muchos los documentos gráficos que ilustran este quehacer. He aquí algunos

comer02comer03

Y 2. JUGAR A GOLF

Otros objetivos secundarios son:

3. Hacer el gansoganso

4. Turismo y viajes inolvidablesNew-York

No digo yo que, por medio, no se consigan objetivos más loables, como

5. Hacer políticaalcaldesa

6. Labores socialesamigos1

Y cosas así…

Bueno, en este heterogéneo grupo se crean, como en cualquier sociedad humana, diversas interrelaciones entre los individuos… con variadas fomas y propósitos.

Por ejemplo, yo divido el grupo en dos subgrupos:

a) Subgrupo “Danos y danos”, compuesto por la mayoría de sus miembros,

para quien la máxima es comer hasta jartarse, copas hasta altas horas, viajes a Sevilla a la feria para estar todo el día bailando sevillanas, toros,… enfin, creo que se entiende.

b) Subgrupo “Yo no quiero ná”, formado fundamentalmente por mí mismo, cuya máxima es “ya no quiero conocer a nadie más” y al que le cuesta Dios y

ayuda mantenerse en pie más allá de la una, y que siempre se está quejando del ruido de los bares, de la hora que es,… un tocapelotas, vaya. Ultimamente creo que he conseguido un aliado, “Humi, la gordóloga”, pero, enfin, todavía no lo tengo claro.

No todo el mundo tiene la misma capacidad de influencia en el grupo, claro. Si calificamos de 1 a 10, los marqueses tendrían una capacidad de unos 9,5 y, en el otro extremo, yo, un 0,5. Por eso yo les llamo “nuestros queridos líderes”. Suelen ser los más activos a la hora de decidir dónde vamos a cenar, el menú, a qué campo de golf vamos a jugar, a qué ciudad haremos la próxima excursión y cosas así. Los demás, como somos en general vagos y de buen conformar, aceptamos gustosamente sus indicaciones.

Una anécdota que ilustra este análisis de la influencia es la siguiente:

Estamos cenando un viernes en La Herrería. Como el Mere ha cerrado su garito hace poco, y nos hemos quedado huérfanos nocturnos, nos hemos quedado en el restaurante tomando la primera copa. Son la una menos diez. Yo empiezo a removerme en mi silla y a rascarme, porque ya es mi hora y digo:

“¿Por qué no nos vamos ya?”

“Hombre, espera un poco que nos terminemos la copa…”

A la una, lo intento otra vez “¿Nos vamos?”

“Que ya nos vamos, hombre…”

A la una y diez, tercer intento “Qué canso eres, coño…”

A esto de la una y cuarto, Jaime, que debe tener ganas de ir a por otro puro a casa o quizá quiere echarme una mano, se levanta y dice “Bueno, nos vamos o qué?” y sin decir una palabra todo el mundo se levanta, se pone los abrigos y se va…

¡Jo, qué tropa!