A.abarrotestito09

Abarrotes son las pequeñas tiendas de comestibles que proliferan por todos los barrios de México. Están “abarrotadas” de artículos, puestos sin orden ni concierto, más o menos como en mi página. Me llamo Andrés Cámara, Tito para los amigos, soy de Albelda (La Rioja), y he puesto en este abarrotes algunos “artículos” de mi cosecha. Espero que os gusten.

 

La-Noguera01 Las-Tapias01 El molino01
Fondo pantalla05 MCaceres01 cuentos01

San Bartolomé de La Noguera – Tudelilla (La Rioja)

  • En el pequeño pueblo de Tudelilla, en La Rioja Baja, se han descubierto recientemente los restos de una granja cisterciense del siglo XV, asentados junto a una mucho más antigua villa romana del siglo I, con lo que parece ser la bodega de vino más antigua encontrada en nuestra región…


01.Noticias

  • La Noguera se encuentra a unos 30 Km. al Este de Logroño, en la antigua carretera que va de Tudelilla al Villar de Arnedo:

03.Mapa

  • Los restos se encuentran en un pequeño cerro dentro de los viñedos de la prestigiosa bodega riojana “Dinastía Vivanco”.
  • Santiago Vivanco, que ya creó su famoso Museo del vino en Briones, impulsa ahora los trabajos arqueológicos en La Noguera.
  • Los arqueólogos encargados de la investigación son Carlos López de Calle y Juan Manuel Tudanca,conocidos por sus excavaciones en la puerta del Revellín, el Monasterio de Valbuena,etc.
  • En la excavación han aparecido la citada villa romana del siglo I y la explotación agrícola cisterciense del siglo XV. El conjunto incluía una residencia para los monjes, unos almacenes, trujal, bodega con un gran calado, cuadra y la ermita de San Bartolomé:

Model

  • El prior dependía del abad del Monasterio de San Prudencio, en el monte Laturce de Clavijo. Era el auténtico señor de todo el valle. Cultivaba unas hectáreas de cereal y vino alrededor de La Noguera, y el resto de tierras los arrendaba a los aldeanos de Tudelilla. Los beneficios de la explotación iban a las arcas del Monasterio cisterciense de San Prudencio. Durante más de cuatro siglos, del XV al XIX (desapareció con la desamortización de Mendizábal, junto con el propio San Prudencio), los priores gobernaron la vida de sus súditos hasta tal punto que algunos lo llaman “el pequeño mundo perfecto” porque cuidaban del bienestar de todos, introdujeron mejoras importantes en los cultivos, etc…
  • Este es el aspecto general de la excavación:

La-Noguera02

  • A mí me han encargado la recreación en 3D del conjunto de La Noguera. El trabajo no ha terminado ni mucho menos, pero ya puedo ir mostrando sus avances.
  • Los modelos y render están hechos con los programas Blender y PhotoShop. La situación geográfica y el terreno están trazados con las curvas de nivel del mapa topográfico de Tudelilla del Instituto Geográfico Nacional. Los materiales y texturas proceden en su mayor parte de la librería CG Textures y están tratadas con CrazyBump.

 

  • Este podría ser el aspecto de la residencia del prior y sus criados, vista desde el Sur:

La-Noguera03

  • Y ésta la vista desde el Oeste:

La-Noguera04

  • La entrada principal a la residencia de los monjes, al pie de la calzada, y la puerta del oratorio a la derecha:

La-Noguera05

  • La distribución interior dellado Sur. En la planta baja, de derecha a izquierda, el oratorio, zaguán de entrada, cocina y almacén. En el primer piso, dormitorio del prior, escritorio del prior, y habitación de criados:

La-Noguera06

  • Un detalle del zaguán de entrada y la escalera:

La-Noguera07

  • La cocina podría habertenido este aspecto. Hemos colocado el fogón donde aparecieron cenizas durante la excavación.Al fondo a la izquierda están los restos de lo que parece un horno de pan:

La-Noguera08

  • El escritorio del prior, en el primer piso:

La-Noguera09

  • Y su dormitorio. No olvidemos que el prior era también un hombre de campo; de ahí el sombrero, la cachaba, las botas…

La-Noguera10

  • El oratorio, en la planta baja:

La-Noguera11

  • Un detalle del libro de las horas y el puntero:

La-Noguera12

  • El desván:

La-Noguera13

  • El edificio del almacén (noconocemos muy bien su contenido):

La-Noguera14

  • La bodega, con tres lagares y una pequeña prensa. Al calado se bajaba por una escalerita en ese hueco que se adivina en medio del suelo.

La-Noguera15

  • El trujal, con una prensa de viga y quintal, y su correspondiente lagar:

La-Noguera16

  • La vista desde el norte, con el pajar, el corral y la era:

La-Noguera17

  • Y este es el acceso al calado de la bodega desde el norte:

La Noguera59

  • El calado de la bodega, con odres para el vino:

La Noguera62

Y, por último, un video con un recorrido por la granja:

 

 

 

 

San Bartolomé de La Noguera está ubicado en las viñas de la bodega Dinastía Vivanco, en Tudelilla, La Rioja Promotor: Santiago Vivanco Arqueólogos Carlos López de Calle Juan Manuel Tudanca Arquitecto: Jesús Marino Pascual Infografía: Andrés Cámara


El molino

 

 

En mi pueblo, Albelda de Iregua (La Rioja), llamábamos “el molino” a la fábrica de escayola de mi abuelo y de mi padre, y, por extensión, al entorno de esa fábrica: la pequeña casa donde nacimos los cuatro hermanos, y donde vivía también mi abuela Pilar, la casa de una vecina, la Cate, un riachuelo donde lavaba mi madre, que llamábamos “la balsa”, otro pabellón de mi padre que llamábamos “los tabiques” (tabiques de escayola), dos gallineros, un pajar, bodega, etc.

Esto estaba a las afueras del pueblo, no lejos del río Iregua, de manera que, cuando nos preguntaban: ¿adónde vas, chiquillo, tan corriendo?, nosotros contestábamos: al molino, y todo el mundo lo entendía.

Allí nos reuníamos en verano una caterva de primos, lo menos doce, más una buena cuadrilla de chicos del pueblo y veraneantes. Una pesadilla para los mayores.

Todo este entorno, el paisaje de mi niñez, ha desaparecido por completo. Ahora hay allí casas y calles nuevas, el solar de los tabiques lo ocupa ahora la nueva iglesia del pueblo, el río está desconocido, y así. Pero cuando la familia se reúne para alguna celebración, siempre rememoramos y repetimos sin descanso las más famosas anécdotas de aquel tiempo.

He pensado aprovechar mis recientes habilidades para el diseño 3d para intentar recrear aquel paisaje. No tengo mucha documentación: apenas un viejo plano que había en el testamento de mi abuelo, ciertos muebles que todavía conserva mi hermana Lurdes, algunas fotos reunidas entre los primos y así. Pero todos nosotros tenemos recuerdos muy vívidos de aquella época, y me sorprende mucho la cantidad de detalles que me aporta la familia sobre este o aquel rincón, casa o pared.

Este era, más o menos, el molino:

el molino20

 

Esta era la entrada de nuestra humilde casa, adosada a la fábrica; al lado, la de la Cate.

el-molino01

El rincón de la Cate, con su mítico poyo, el pajar y el gallinero.

El-molino03

Este rincón era escenario de muchos juegos y perrerías. Recuérdese el burro nocturno(churro, mediamanga, mangaentera) o “la matanza de las gallinas ponedoras”.

El-molino04

La fábrica de escayola era realmente vieja, sucia y llena de cachibaches por todas las esquinas. Este era su lado oeste. Lo que se ve contra la pared

son cañas que mi padre vendía a los escayolistas (entonces los llamábamos decoradores) junto con esparto y escayola para hacer las placas de falsos techos, p.ej. Nosotros jugábamos a meternos entre los huecos.

El-molino05

Esta era la nave nueva, el pabellón de los bloques de escayola, o simplemente “los tabiques”.

El-molino06

En el piso superior se almacenaban gran cantidad de fardos de estopa. También nos gustaba mucho jugar allí; las pulgas y otros bichos que pululaban entre el esparto no eran obstáculo para nosotros.

El-molino07

Volviendo a nuestra casa, este era el angosto pasillo de entrada:

El-molino08

Y la cocina, donde se desarrollaba buena parte de nuestra existencia, como pasaba en los pueblos.

Obsérvese la mesa y las sillas de “fornica”, la cocina económica Orbegozo, la pila de piedra, la cortinita de debajo…No le falta detalle.

El-molino09

La habitación de los niños. Mientras éramos pequeños, dormíamos los cuatro aquí. Lo niños en una cama, las niñas en la otra.

Esta habitación la conserva mi hermana Lurdes en su casa de Gijón, así que me mandó muchas fotos e indicaciones y medidas precisas de todos los detalles.

Esta parece la hora de la odiada siesta…

El-molino10

En el piso de arriba vivía nuestra abuela Pilar, que todavía no he reconstruido. Desde allí, por esta tétrica escalera se subía a las dos solanas y al “alto”

El-molino11

Y ésta, la solana principal. En la pared dibujábamos mi hermano José Félix y yo coches, submarinos, y un camión de “ciento y una ruedas…”

El-molino12

Todavía más arriba estaba el alto, sucio, oscuro y lleno de trastos y chorizos. También había libros por el suelo y la famosa campana que, en tiempos de mi abuelo Félix sonaba desde el tejado señalando la entrada o

salida del trabajo en la fábrica.

El-molino13

Y esto es todo por ahora, pero seguiré. Faltan muchos rincones y momentos que recrear.

Gracias a todos por vuestra ayuda


Albelda de Iregua (La Rioja). Edad Media

 

Según indica el profesor D.Urbano Espinosa en su libro ”La iglesia de Las Tapias y los monasterios tardoantiguos de Albelda de Iregua y Nalda (La Rioja)” hubo en el valle del Iregua, en la alta Edad Media, tres monasterios o conjuntos cenobíticos:

1. Las Tapias, a la izquierda, en la actual carretera a Alberite, con dos iglesias, que existió probablemente entre los siglos VII y IX.

2. San Pantaleón, a la derecha, en término actual de Nalda, con al menos tres iglesias, que debió existir entre los siglos VII al X.

3. El Monasterio de San Martín,, en el centro, en el actual núcleo urbano de Albelda, entre el siglo X y el XVII.

(Pinchando con el ratón se ven las imágenes en pantalla completa).

Los tres se alzaban al pie de la calzada romana de Varea a Numancia.


Albelda16

La iglesia de Las Tapias.

En el transcurso de dos distintas excavaciones arqueológicas, una en 1925/26 por Blas Taracena, y otra en 1979 por el historiador y ex-rector de la Universidad de La Rioja, D. Urbano Espinosa ( junto al párroco de Albelda, D. Tomás Ramírez) se descubrieron restos de dos pequeñas iglesias, muy próximas entre sí, en un lugar de Albelda conocido como “Las Tapias”, al lado del actual emplazamiento del cementerio de la localidad. También se encontró un sarcófago con dos esqueletos, y diversos materiales de otra edificación.

Me llamo Andrés Cámara, soy de Albelda y ésta es mi particular recreación en 3D del monasterio-aldea de Las Tapias, descrito por D. Urbano Espinosa. He intentado ser lo más fiel posible a las indicaciones del profesor.

Los modelos y render están hechos con los programas Blender y Photo shop. La situación geográfica y el terreno están trazados con las curvas de nivel del mapa topográfico de Albelda del Instituto Geográfico Nacional. Los materiales y texturas proceden en su mayor parte de la librería CG Textures y están tratadas con CrazyBump.

Estos son los planos de la excavaciones de Blas Taracena en 1929 y de Urbano Espinosa en 1979:

Las Tapias01

 

Aunque las dos iglesias se parecen bastante, Urbano Espinosa descarta que las excavaciones sean de la misma iglesia. Esta es una fotografía de su excavación en 1979, en el lado Sur:

Las Tapias04

Convertida en modelo 3D, y extrapolando las paredes, la excavación se vería así:

Las Tapias29

Y convenientemente cubierta y decorada, luciría más o menos así (vista desde el Norte):

Las Tapias66

 

• Otra vista desde el Este:

Las Tapias69

• Un detalle de la fábrica de piedra de río, con refuerzos de en las esquinas:

Las Tapias72

• Detalle del tejado, con tégula romana:

Las Tapias71

• La puerta está abierta ¿entramos?

Las Tapias65

• La iglesia es pequeña (14,4 m. de largo) pero está muy compartimentada.Esta es la vista desde la parte posterior:

Las Tapias80

• Y vista desde el ábside sería así:

Las Tapias59

• Como hemos

dicho, en la cripta había un sarcófago con dos esqueletos, hombre y mujer, probablemente nobles locales que financiaban la construcción de la iglesia para poder ser enterrados allí y ganarse las oraciones de los monjes.

La iglesia sur. La cripta

Las Tapias3

• De la iglesia Norte, D. Blas Taracena no nos dejó tantos detalles. La planta es muy similar. La diferencia más visible es una entrada auxiliar por el Oeste con acceso diferenciado a la nave:

Las Tapias64

• Nada se sabe del tercer edificio, evidenciado por restos de cerámica encontrados en una esquina del actual cementerio de Albelda, salvo que debía ser para algún servicio comunitario (¿refectorio? ¿almacén?…) Pongamos que se pareciera a esto:

Las Tapias34

• Según el profesor Urbano Espinosa, las dos iglesias encontradas debieron formar parte de un conjunto que llama monasterio-aldea, parecido al que el propio San Martín fundara en Marmoutiers, cerca de Tours, 200 años antes:

• “…Martín se alojaba en una cabaña de madera, como la mayoría de sus compañeros, mientras que otros optaron por excavar cuevas en los cortados que había sobre el río Loira. Los monjes permanecían habitualmente encerrados en sus chozas o cuevas y sólo practicaban en comunidad la toma de alimento y oración… El biógrafo de San Martín, su contemporáneo Sulpicio Severo, dice que el cenobio estaba cercado por un muro, en cuyo interior se agrupaban precarias cabañas para los monjes, algunas adosadas a la propia cerca; a un modesto templo inicial se fueron añadiendo con el tiempo otras capillas sepulcrales y criptas para reliquias. Debido a esta configuración física se ha señalado con razón que el primer cenobio de Marmoutiers ofrecía más el aspecto de una aldea o de una colonia, que el de un monasterio” .

• La tapia y las cabañas de los monjes en nuestro monasterio-aldea de Las Tapias podrían haber tenido este aspecto, con el valle del Iregua al fondo:

Las Tapias50

• Y el conjunto del cenobio quedaría de esta guisa, con los montes de Albelda y la peña Salagona al fondo, donde, unos tres siglos más tarde, estaría el Monasterio de San Martín:

Las Tapias76

 

 

Bibliografïa:

• Urbano Espinosa. La Iglesia de Las Tapias y los monasterios tardoantiguos de Albelda de Iregua y Nalda (La Rioja). Universidad de La Rioja

• Antonino González Blanco y Tomás Ramírez: El monasterio de Albelda y sus columbarios. Universidad de Murcia

• José Luis García Cubillas.

• Tomás Ramírez

Pascual. El Monasterio de Albelda: Un cenobio rupestre. Artículo

• Julián Cantera Orive. El primer siglo del monasterio de Albelda.Publicado en la revista Berceo

• Antonio Ubieto Arteta. Los primeros años del monasterio de San Millán

• Clemente Sáenz Sáenz. Las habitaciones rupestres artificiales riojananas

• F.Javier García Turza. Varios

• González Lacarra. Varios

• Blas Taracena. Varios

• Cuadernos del Iregua